La SAE entrega predio de 25 hectáreas a mujeres víctimas de la masacre de Mapiripán
Villavicencio, Meta, 18 de junio de 2026. Con la presencia del presidente Gustavo Petro y en el marco de la implementación de la Reforma Agraria, la Sociedad de Activos Especiales (SAE) entregó en destinación definitiva un predio de 25 hectáreas a la Asociación de Mujeres Desplazadas del Meta (Asomudem), organización conformada en su mayoría por mujeres sobrevivientes de la masacre de Mapiripán, quienes hoy lideran un exitoso proyecto piscícola que contribuye a la seguridad…
- La SAE entregó de manera definitiva un predio de 25 hectáreas a Asomudem, organización
integrada en su mayoría por sobrevivientes de la masacre de Mapiripán. - El proyecto cuenta con 32 estanques para la producción de mojarra, cachama y bocachico.
- La más reciente cosecha alcanzó cinco toneladas de pescado, equivalentes al consumo
mensual de más de 1.300 familias colombianas. - El caso se suma a los avances de la Reforma Agraria que hoy ha entregado más de 77.000
hectáreas en el departamento.
Villavicencio, Meta, 18 de junio de 2026. Con la presencia del presidente Gustavo Petro y en el
marco de la implementación de la Reforma Agraria, la Sociedad de Activos Especiales (SAE)
entregó en destinación definitiva un predio de 25 hectáreas a la Asociación de Mujeres
Desplazadas del Meta (Asomudem), organización conformada en su mayoría por mujeres
sobrevivientes de la masacre de Mapiripán, quienes hoy lideran un exitoso proyecto piscícola que
contribuye a la seguridad alimentaria y al desarrollo económico de la región.
Lo que durante años fue un terreno marcado por el abandono, hoy alberga 32 estanques activos
dedicados al cultivo de especies como mojarra, cachama y bocachico. Gracias al esfuerzo
organizativo de las mujeres y al acompañamiento institucional, el predio se ha convertido en un
referente de producción sostenible y reconstrucción social.
La cosecha más reciente alcanzó cinco toneladas de pescado, volumen que equivale al consumo
mensual de más de 1.300 familias colombianas, fortaleciendo la seguridad alimentaria y
demostrando el potencial productivo de los bienes recuperados por el Estado cuando son puestos
al servicio de las comunidades.
Además, el proyecto genera ingresos para las 20 familias vinculadas a la iniciativa, consolidándose
como una alternativa económica estable para mujeres que, tras ser víctimas del conflicto armado,
encontraron en la tierra una oportunidad para reconstruir sus proyectos de vida.
Este caso ejemplifica el impacto de la Reforma Agraria en los territorios. Precisamente, este
jueves en Villavicencio, el presidente Gustavo Petro lidera la entrega de 12.643 hectáreas de tierra
a 464 familias campesinas del Meta, así como la asignación de 4.362 millones de pesos para
fortalecer proyectos productivos rurales en diferentes municipios del departamento.
Entre los predios entregados se encuentran tierras recuperadas por la Agencia Nacional de Tierras
que estuvieron vinculadas a procesos de extinción de dominio por delitos como lavado de activos,
narcotráfico y ocupación indebida de baldíos de la Nación. Uno de los casos más representativos
es el predio Tamanaco, con una extensión de 10.531 hectáreas, hoy destinado a impulsar el
acceso a la tierra para familias campesinas.
Los avances en el Meta reflejan el alcance de la política agraria del Gobierno nacional. A la fecha,
se han entregado 77.118 hectáreas a 2.328 familias campesinas y formalizado cerca de 190.000
hectáreas en el departamento. A nivel nacional, la Reforma Agraria reporta la gestión de más de
787.000 hectáreas para campesinos, comunidades étnicas y víctimas del conflicto, además de la
formalización de más de 2,1 millones de hectáreas en todo el país.
La experiencia de Asomudem demuestra que la tierra, cuando llega a manos de las comunidades,
se convierte en una herramienta de transformación social, generación de ingresos y construcción
de paz. Hoy, las mujeres de Mapiripán no solo producen alimento para Colombia: también
representan un ejemplo de resiliencia, dignidad y futuro para el campo colombiano.
