Cosechando Paz: la iniciativa que convirtió tierras olvidadas en oportunidades para más de 3.000 colombianos
Turbana, Bolívar, 15 de julio de 2026. La Sociedad de Activos Especiales (SAE) finalizó la implementación de Cosechando Paz, una iniciativa desarrollada con el acompañamiento técnico de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que durante dos años impulsó la transformación de 32 predios rurales administrados por la SAE en escenarios de productividad, inclusión y construcción de paz.
- La iniciativa de la Sociedad de Activos Especiales, desarrollada con la asistencia técnica
de la Organización Internacional para las Migraciones, culminó con la transformación de
32 predios rurales, equivalentes a 2.840 hectáreas. - La alianza Cosechando Paz, impactó directamente a más de 3.041 campesinos y
campesinas que fueron beneficiados. - El proyecto impulsó la implementación de 30 Planes de Trabajo Comunitario y el
desarrollo de 330 acciones estratégicas orientadas a la generación de valor público,
social y ambiental con los bienes SAE, al tiempo que promovió el fortalecimiento
organizativo, agroproductivo, comercial y ambiental de 30 organizaciones rurales aliadas. - Entre los principales resultados se destacan la consolidación de 64 hectáreas de cultivos
de maíz y arroz, el fortalecimiento de 3.042 unidades productivas animales, la
implementación de 11 sistemas de riego, seis sistemas fotovoltaicos y la intervención de
tres vías de acceso para mejorar la competitividad rural.
Turbana, Bolívar, 15 de julio de 2026. La Sociedad de Activos Especiales (SAE) finalizó la
implementación de Cosechando Paz, una iniciativa desarrollada con el acompañamiento técnico
de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que durante dos años impulsó la
transformación de 32 predios rurales administrados por la SAE en escenarios de productividad,
inclusión y construcción de paz.
La iniciativa benefició a más de 3.000 campesinos, entre ellos, 1.417 mujeres rurales, 949
víctimas del conflicto armado, 969 integrantes de comunidades étnicas y 211 personas en
proceso de reincorporación.
Los resultados se extienden por 24 municipios de 11 departamentos, donde cerca de 2.840
hectáreas dejaron de ser territorios subutilizados para convertirse en motores de desarrollo
económico, social y ambiental. A través del acompañamiento técnico, organizativo y comercial a
30 organizaciones rurales, el proyecto fortaleció iniciativas productivas y promovió la generación
de oportunidades en comunidades históricamente afectadas por la pobreza, la exclusión y las
consecuencias del conflicto armado.
Más allá de las cifras, Cosechando Paz demostró que la tierra puede convertirse en un vehículo
de transformación social. En los predios priorizados por la SAE, campesinos, mujeres víctimas,
comunidades étnicas y personas en proceso de reincorporación encontraron un espacio para
fortalecer sus capacidades productivas, impulsar emprendimientos rurales y construir nuevas
dinámicas de desarrollo local.
El convenio permitió la formulación e implementación de 30 Planes de Trabajo Comunitario,
construidos directamente con las organizaciones beneficiarias mediante metodologías
participativas que identificaron las necesidades, capacidades y potencialidades de cada
territorio. Este trabajo derivó en la ejecución de 330 actividades estratégicas orientadas al
fortalecimiento organizacional, la producción agropecuaria, la comercialización, la sostenibilidad
ambiental y la generación de alianzas para el desarrollo rural.
Los logros alcanzados muestran la dimensión de la transformación. En la línea pecuaria y
acuícola fueron fortalecidas 3.042 unidades productivas animales, representadas en 1.992 pollos
de engorde y 1.050 gallinas ponedoras, además de la entrega de 23 cerdas de levante para
impulsar la producción porcícola.
A ello se suman cinco toneladas de tilapia que hoy avanzan en ciclos activos de producción y
comercialización.
En materia agrícola, las comunidades establecieron de manera exitosa 64 hectáreas de cultivos,
distribuidas entre 32 hectáreas de maíz y 32 hectáreas de arroz, mientras que 14 dotaciones
agrícolas tecnificadas permitieron optimizar los procesos productivos en campo.
El proyecto también apostó por la sostenibilidad y la adaptación climática. Por ello fueron
implementados 11 sistemas de riego optimizados y seis sistemas fotovoltaicos, que hoy
impulsan procesos comunitarios basados en la eficiencia energética y el uso responsable de los
recursos.
A esto se suma la intervención de tres vías de acceso estratégicas, facilitando la movilidad de las
comunidades y mejorando las condiciones para que los productos lleguen a los mercados.
Quizás el resultado más significativo no se encuentra en una hectárea sembrada ni en una
unidad productiva fortalecida. La verdadera transformación ocurrió cuando predios
históricamente asociados a la ilegalidad comenzaron a convertirse en espacios de encuentro
comunitario, producción sostenible y construcción de futuro.
Con el cierre de Cosechando Paz la SAE y la OIM dejan una experiencia que demuestra que el
acceso a la tierra con oportunidades productivas es un motor de reconciliación, desarrollo y
oportunidades para miles de familias rurales.
